Caderas y Sistema Nervioso
- 26 abr 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 11 may 2025
CADERAS Y EMOCIÓN
El psoas es el único músculo que conecta la columna vertebral (a través de las cinco vértebras lumbares) con los huesos del fémur. Su función es esencial: nos permite mantenernos de pie, estabilizar el cuerpo y levantar las piernas para caminar.

Al abrir las caderas y movilizar las articulaciones y tejidos profundos de la pelvis, liberamos tensión y facilitamos la producción de líquido sinovial, lo que mejora la movilidad y la función de los órganos abdominales, la respiración y la circulación.

Los músculos y tejidos de la pelvis almacenan no solo tensión física, sino también emocional. Esto se debe a que el psoas está conectado al diafragma, influyendo en la respiración y en las respuestas automáticas de miedo y estrés.

Cuando estamos sometidos a estrés, el cuerpo libera adrenalina y prepara el psoas para la acción (huir o defenderse). Si esta tensión se vuelve crónica, el músculo se acorta y endurece, afectando nuestra postura y bienestar. Un psoas tenso envía constantes señales de alerta al cerebro, lo que puede contribuir al agotamiento de las glándulas suprarrenales y debilitar el sistema inmunológico.
El psoas también está vinculado al cerebro primitivo, cuyas raíces están en la médula espinal. Por eso, su estado influye en nuestras emociones y en la sensación de seguridad o peligro.
La relajación del psoas y el diafragma, a través de la respiración consciente y estiramientos adecuados, puede aliviar tensiones, mejorar la postura y reducir el dolor, promoviendo un estado de equilibrio y bienestar.

El Psoas ilíaco es el mensajero primario de nuestro sistema nervioso: órgano de percepción. Si lo mantenemos sano conectamos con nuestra energía vital y potencial creativo.
PSOAS ILÍACO Y DIAFRAGMA
¿Sabias que según esté tu estado emocional así será tu respiración y así tu estado de salud?

El diafragma y el psoas ilíaco están íntimamente conectados a través el tejido conectivo o fascia: Juntos reaccionan al miedo y al estrés. Las respiraciones cortas que realizamos en estas situaciones envían mensajes al cerebro de que algo no anda bien.

El psoas se tensa para estar listo para luchar o huir.
Nuestro cerebro primitivo no distingue si esa situación es grave o no. Le dará lugar a este mecanismo reactivo en milésimas de segundos sin importar si ese estado es porque estamos llegando tarde a una reunión de trabajo o porque nos esta persiguiendo un león y nuestra vida está en peligro.
A medida que transcurren nuestras experiencias, va quedando registro de tensión.
Si no movilizamos los tejidos profundos de la zona de las caderas, esta tensión queda acumulada. Con el tiempo se rigidizan, el psoas se acorta y endurece.

Un diafragma bloqueado también afectará:
nuestra función respiratoria, parto, tos, funcion digestiva (movimientos peristálticos) , postural (estabilizidor de la columna, tensión en vértebras lumbares), función emocional y perceptiva (nervio vago)
Algunas ideas para liberar psoas y diafragma
Respiraciones con exhalaciones mas largas que las inhalaciones
Grounding: conectar con la estabilidad del suelo
Posturas de pie invertidas
Posturas que trabajan flexores y tejidos profundos de caderas
Movilización con tratamientos osteopáticos


¡A mover las caderas!
Con Cariño,
Lucia
fUENTES
La mayor parte de esta información es tomada de la formación de 200HR YAI y de apuntes de mi instructora @maiaglikstein
Algunas de las imágenes fueron diseñadas por mí con IA. Y otras tomadas de GOOGLE.




Comentarios